Que la seguridad de ciudad, que la de provincia, que la de nación. Ess fue una de las exscusas para negarle velar al INDIO, como se lo hizo a Maradona, o a Néstor. Finalmente provincia se hizo cargo y fue el cuerpo a vills Domínico. Mas de Un millón de personas fueron a verlo, a llorarlo.
La Argentina despide al Indio Solari, figura emblemática del rock nacional, cuyo fallecimiento aún envuelve un misterio sobre las causas. Su partida conmocionó al país y más de un millón de personas se congregaron en Villa Domínico para rendirle homenaje, luego de que el gobierno nacional negara el velatorio en el Congreso, quedando a cargo el gobierno provincial.
Solari, creador de frases inolvidables como “Si no hay amor, que no haya nada” y “Todo preso es político”, fue un artista irreverente que nunca cedió a la influencia de multinacionales en la producción de su música, especialmente durante su etapa con Los Redonditos de Ricota, banda que marcó la escena a finales de los 80.
El distanciamiento con Skay Bellinson, su histórico guitarrista, y la polémica entre su círculo cercano reflejan las complejidades detrás de su leyenda. En su carrera solista, convocaba masivamente, superando los 300 mil asistentes por recital.
En sus últimos años, reveló vivir con Parkinson, enfermedad que enfrentó hasta su muerte. La vigilia posterior mantuvo viva la emoción: al sonar “Encuentro con un ángel amateur”, lágrimas brotaron en músicos y público, confirmando que el Indio trasciende como el ángel eterno del rock argentino.














