En el marco del programa Aprender, Trabajar y Producir, el gobernador encabezó en el Centro Cívico la entrega de diplomas y materiales de trabajo, destacando la importancia de consolidar la cultura del empleo en cada municipio.
Marcelo Orrego encabezó este miércoles la entrega de 640 certificados de capacitación y equipamiento de trabajo destinado a 25 proyectos de autoempleo, correspondientes al programa Aprender, Trabajar y Producir. Esta iniciativa se consolida como una política pública estratégica para San Juan, ya que articula la educación, la labor calificada y el desarrollo territorial, generando un impacto directo tanto en la economía provincial como en el progreso de cada municipio y las oportunidades individuales de cada egresado.
Durante la jornada, el mandatario provincial anunció que su gestión seguirá impulsando y profundizando este programa mediante financiamiento específico de la provincia, incrementando las partidas presupuestarias para garantizar que la oferta formativa llegue cada vez a más sanjuaninos.
En la ceremonia realizada en el Centro Cívico, el gobernador estuvo acompañado por la intendenta de la Capital, Susana Laciar; el intendente de Santa Lucía, Juan José Orrego; el ministro de Producción, Trabajo e Innovación, Gustavo Fernández; la ministra de Gobierno, Laura Palma; la diputada Rosana Luque; el secretario de Industria, Servicios y Comercio, Alejandro Martín; y la directora de Formación y Empleo, Luciana Cuk. Asimismo, asistieron otras autoridades provinciales y municipales, representantes de la Unión Industrial San Juan, capacitadores, formadores, equipos técnicos, representantes de diversas instituciones y los participantes de los cursos.
En su discurso el gobernador expresó que “este programa es de los programas que yo los pensé tantas veces, lo soñé tantas veces, y que hoy esté rindiendo y se esté haciendo realidad a mí me pone muy feliz. Yo creo en los emprendedores. Estoy convencido de que los emprendedores son los que no se van a dormir para descansar, sino para seguir soñando. Soñando con esa idea que tienen, esa semillita que alguna vez se generó en la cabeza y después lo querés llevar a la acción. Y, en definitiva, todo comienza por una acción, más allá del oficio que uno elige”.
Agregó que “una acción que es fundamental es acercarse, ver qué se puede desarrollar, qué tenemos desde el ámbito público, desde el ámbito privado, ver en qué podemos avanzar. Y desde ahí, esa acción se transforma claramente en un hábito, y después el hábito se transforma en una costumbre, y después esa costumbre termina siendo una cultura de vida, que es la cultura del trabajo, la más linda de todas”.
También destacó que “yo he tenido la oportunidad en estos dos años y medio de poder haber visto la evolución de muchas personas, porque este programa, casi al comienzo de esta gestión lo pusimos en marcha, y vi como muchas personas no solo concretaron acciones todo lo que habían pensado, sino que avanzaron en poder generar sus propias empresas. Es fundamental poder contar con la posibilidad un brazo extendido y poder concretar una idea. Y vi a muchas mujeres también. Digo, este es un oficio por ahí que no lo hubiera elegido, como fue el, en este caso, el de soldar. Vi todo ese proceso, vi esa evaluación que se va haciendo desde el Ministerio, y hoy muchas de esas personas tienen otras personas trabajando con ellas. Y yo creo que estos son los programas que nos dignifican, que nos hacen sentir bien, porque estamos cumpliendo con una meta. Por eso se llama Aprender, Trabajar y Producir”.
Concluyó: “Necesitamos a todos, a los privados, que por supuesto están ahí, para abrir las puertas de las empresas y se puedan capacitar, a los capacitadores que tienen ya un oficio. Y creo que este programa no solo ha dado resultados felices, sino que los va a seguir dando mucho más, porque vamos a incrementar las partidas para que este programa cada vez llegue a más sanjuaninos”.
Por su parte, el ministro Fernández señaló que “este programa ya ha capacitado a más de 13.000 sanjuaninos. Hemos entregado más de 400 proyectos de autoempleo, que implica entrega de herramientas, equipos para que algunos sanjuaninos que son capacitados, si no quieren trabajar en relación de dependencia, puedan iniciar su propio emprendimiento. Más de 700 personas también han pasado por por las prácticas profesionalizantes de estos cursos, así que continuamos con este programa, que es una bandera del gobernador Marcelo Orrego. Este programa ha recorrido los 19 departamentos de la provincia. Se ha puesto mucho foco y especial atención en capacitar en los departamentos del interior y se trata de alinear la realidad de cada zona de la provincia con el empleo potencial que se puede desarrollar en cada una de ellas”.
*Un acompañamiento integral*
Durante el encuentro se hizo la entrega de certificados a quienes concluyeron sus instancias de formación profesional y la adjudicación de 25 proyectos de autoempleo provistos de equipamiento específico en los rubros textil, metalmecánica, instalación de aire acondicionado, panificación, domótica y gastronomía.
El programa Aprender, Trabajar y Producir se viene desplegando mediante un esquema descentralizado que adapta la oferta formativa a las características socioeconómicas y la identidad productiva de cada departamento.
En ese marco, en Pocito la formación se enfocó en el riego tecnificado y la repostería de alta calidad, vinculándose a la producción agrícola y al agregado de valor local. En Rivadavia, Capital y Santa Lucía, los cursos respondieron a las demandas de las zonas urbanas y periurbanas mediante capacitaciones en sistemas de seguridad, climatización, domótica y gastronomía. En Chimbas y Rawson la propuesta abarcó formación en soldadura para mujeres, auxiliar en mantenimiento edilicio, rubro textil y cuidado de adultos mayores, generando impacto en la economía social y del cuidado.
El sostenimiento de esta política pública requiere una amplia articulación con la comunidad. En lo que va del año 2026, la Dirección de Empleo y Formación coordinó acciones con más de 250 empresas, comercios y cámaras para la realización de prácticas profesionalizantes, así como con 280 instituciones territoriales como uniones vecinales, clubes y asociaciones para el dictado de cursos y talleres.
Esta iniciativa pública adquiere un valor destacado para San Juan al transformar el aprendizaje en herramientas concretas de producción y empleo. La descentralización de los cursos fomenta el comercio de cercanía y genera movimiento económico directo en las localidades. Asimismo, la cooperación entre el Estado y el sector privado se consolida como un eje central para brindar oportunidades genuinas, transformando proyectos individuales en emprendimientos reales que fortalecen la cultura del trabajo en toda la provincia.












