En el emblemático escenario de la Plaza Próspero Molina, los músicos sanjuaninos Mario Valenzuela, Luis Solera, reviven la historia del rock cordobés, recordando sus raíces con una actuación memorable en el festival Cosquín Rock.
El pasado fin de semana, el Cosquín Rock, uno de los festivales más importantes de Argentina.
Hace años fue testigo de una significativa representación del rock cuando Mario Valenzuela y Luis Solera, oriundos de Ullum, (San Juan), subieron al escenario principal de la Plaza Próspero Molina. Esta actuación no solo marcó un hito en la trayectoria de estos artistas, sino que también evocó recuerdos de la época dorada del rock cordobés, especialmente de la legendaria banda Rastrojero Diesel, de la cual Mario fue bajista hoy vive en Córdoba, Luis Guitarrista y vive en San Juan.
En 2001, durante la primeras ediciónes del festival Cosquín Rock, Rastrojero Diesel, liderada por el icónico Pelado José Servetto, que ya no nos acompaña en vida, hizo su debut en este escenario, estableciendo un precedente para las bandas locales. El grupo, que se caracterizaba por su estilo vanguardista de música industrial y noise, cautivó al público con su interpretación de “Rosa, Rosa” de Sandro, llevándola a un nuevo nivel eléctrico que resonó entre los asistentes. Su audacia para reinterpretar clásicos de la cultura popular sentó las bases para que otras bandas siguieran su camino.
El legado de Rastrojero Diesel vive en la memoria colectiva de los amantes del rock, marcando una época donde sus letras audaces y temas provocativos, como “Karate Boliviano”, se convirtieron en himnos culturales en la ciudad. A pesar de la partida de Servetto, la banda continuó evolucionando con diversas formaciones, pero siempre manteniendo la esencia mística que la había consagrado en el panorama musical local.
Mario Valenzuela, quien hoy toca en la banda Maquillaje junto a Farid Valenzuela, (hijo) comparte esa misma pasión por la música que lo llevó a los escenarios más emblemáticos.
En esa época, los 90, incluyendo un notable recital en Buenos Aires, en el mítico Cemento. Por su parte, Luis “El Flecha” Solera, continúa aportando su talento a la escena musical local con su nueva producción discográfica, “BLU”, con banda Local en Ullum, San Juan.
Esta edición del Cosquín Rock no solo celebró la diversidad y el talento presente en el festival, sino que también reafirmó el vínculo entre generaciones de músicos y el papel fundamental que las raíces culturales juegan en su evolución. Así, Mario y Luis, no solo hicieron historia en el festival, sino que también recordaron a todos los presentes que la música es un lazo inquebrantable que une a las comunidades, elevando el espíritu del rock argentino a nuevas alturas.
EL TESTIGO ELOCUENTE.
Diego Quiroga, periodista, en esa época prensa del festival, Guardó un afiche, DONDE SE VE EN LA GRILLA, LA BANDA RASTROJERO DIESEL, compartiendo escenario con bandas del momento, este llamó a Mario para obsequiárselo, y recordaron ese momento, cuando la banda era el cenit del rock mediterraneo, que esta semana a propósito de la celebración del festival en las sierras, trajo ese recuerdo tan memorable.
Recordar a Servetto, que cantó descalzo, y se bancó ese público rockero, cantando una canción de otro género, pero con su personalidad y precencia hipnotica, conquisto ese público, que miraban azorados, su despliegie, ese canción hecha rock, en ese escenario memorable, eso tenía el pelado, una mística de un ser increible, no facil de olvidar, Servetto lider absoluto, artista por donde se lo mire, no lo podemos olvidar,
Este afiche trajo todo eso, testigo de la época, y el Sr. Diego Quiroga, otro personaje, otro vanguardista, nos dijo, miren, paren las rotativas, esto pasó en Córoba, y este documento lo certifica, Mario y su Hijo Farid, seguro lo guardarán para siempre, lo tendrán toda su vida, porque vale oro cultural, oro artístico.
ESTO POSTEÓ QUIROGA EN RED SOCIAL
“Falta una hora para abrir puertas y los Rastrojero no saben dónde está el Pelado Servetto ¡ahí tenés al grupo que me jodiste tanto para que los incluyera en el Festival!” me increpó, entre preocupado y enojado, el Perro Emaides, uno de los creadores del Cosquin Rock junto a José Palazzo.
“Ya aparecerá el Pelado y bancátela, estás haciendo un festival con roqueros”. Fue mi respuesta inmediata, esa tarde del sábado 10 de febrero del 2001.
Uno de los tantos recuerdos de esa fecha histórica, para la música argentina, que justo ahora está cumpliendo 25 años ¡un cuarto de siglo! y de la cual formé parte en la producción, como responsable/vocero ante los medios de comunicación.
Este afiche original, de la primera edición, lo tuve guardado mucho tiempo y hace unos años se lo regalé al querido Mario Valenzuela, actual bajista de @maquillajerocks, ex integrante de Rastrojero Diesel junto a Luis Solera y gran amigo del entrañable Servetto.
Ahora que lo miro bien, me doy cuenta que faltan los otros grupos de Córdoba, que estuvieron en esa histórica primera vez del festival de rock, en la legendaria Plaza Próspero Molina de la ciudad de Cosquín.
Además de Rastrojero Diesel, el sábado 10 estuvieron Armando Flores y Los Particulares. Mientras que el domingo 11, juan terrenal, Los Navarros y los coscoinos 3D; más la participación como invitado sorpresa del percusionista peruano/cordobés Bam Bam Miranda, en las presentaciones de Divididos y Bersuit Vergarabat.















